La Barceloneta

La verdad que mis expectativas previas al llegar Barcelona no eran ni altas ni bajas, sencillamente no sabía con qué me iba a encontrar, pero puedo decir que desde que me baje del avión, todo fue mágico hasta regresar. Me hablaron mucho de iba a encontrar con las calles sucias pero de verdad no vi eso en ninguno de los barrios por lo que pasamos, ¡eso fue un punto a mi favor!

Este día fue el día que más caminé del viaje, Dios mío, llegó un punto en que me dieron calambres en las piernas y todo de lo heavy que fue, pero sí que lo disfruté. Al momento que pasamos por la Barceloneta aproveche de comerme un helado, es que no me aguanto con este postre - soy muy fan - y luego seguimos hacia la playa, como pueden ver el día estaba súper nublado, pero no le quito lo bonito de la experiencia, de hecho verlo así tuvo su charm también. 

El clima estaba extraño, no muy frío pero no caliente, en este caso las capas fueron mis mejores aliadas y me fui por un sueter de color rosado muy llamativo que hizo buen contraste con el trench coat y los pantalones baggy de cuero. Me dio mucha risa ver que mi abrigo era del mismo color de la arena ¡jajaja! me encantó ese detalle.

¡Vendrán más posts del viaje! así que no se pierdan que seguiremos con más :).